Historia

El hockey en silla de ruedas electrica no nace de una de las modalidades existentes del hockey convencional (patines, hielo o hierba), nace a posteriori y con similitudes al unihockey o floorball y destinado a pacientes neuromusculares que utilizan silla de ruedas eléctrica.
Hay que tener en cuenta que el unihockey se juega en pabellón y en Holanda y los países nórdicos o centroeuropeos, su climatología adversa, hace que la práctica de deportes de pabellón cuente con gran aceptación.
El hockey en silla de ruedas electrica tiene una gran trayectoria en países como Holanda, Alemania, Finlandia, Bélgica e Italia, siendo la primera una potencia mundial, tanto en títulos como en número de licencias y campeonatos porque fue la pionera en este deporte.
En la actualidad, únicamente existen cuatro deportes en el que pueden participar personas con gran discapacidad:  dardos, la boccia, fútbol en silla de ruedas electrica y el hockey en silla de ruedas eléctrica.
El hockey en silla de ruedas se conviertio en el único deporte de equipo que permite al jugador desplazarse en el sentido que desee y, que además, puede ser practicado por personas con una gran minusvalía.
Ya hace algunos años que el hockey adaptado se establece en España como un deporte totalmente desconocido, pero importantísimo desde el punto de vista de la integración de los colectivos de personas de grandes discapacidades.
Después de algunos intentos fallidos, el hockey empezó a ser una realidad en septiembre de 1995. En ese primer año, el grupo se fue consolidando con un grupo de jugadores habituales, que pusieron al equipo el nombre de “BCN Crackers”, que fue la base sobre la que se formó tiempo después, el club del mismo nombre.

Sticks, porterías, pelotas, reglamento, camisetas, voluntariado, informes…., el proyecto iba cuajando a pesar del inconveniente de contar únicamente con un equipo en el territorio español.
Ante la falta de equipos con los que competir, se planteó la posibilidad de participar en algún campeonato internacional, concretamente en el que se celebró en Tilburg (Holanda) durante el mes de mayo de 1997.
Empezaban a recogerse los frutos del trabajo realizado, como fue la creación del primer club deportivo del territorio español con el hockey en silla de ruedas eléctrica: el “Club Esportiu BCN Crackers” el 28 de junio de 1997.
Dos años después de la aparición de los Crackers, y gracias a la difusión que hacen de este deporte, se crea el equipo del Instituto Guttmann de Barcelona, posteriormente “Dracs-Guttmann” (1999), y el equipo de los “Masclets” de Valencia (1999). En el 2001 se contaba con seis equipos que practican este deporte, ya que además de los anteriormente citados, se crean tres nuevos equipos, “Amo” de Onteniente (2001), “Los Informales” de Elche (2002) y “Los Cibernéticos” del CRMF de Albacete (2001).
En el 2004 aparece la sección de hockey silla de ruedas electrica en “Amics de la Boccia”, además de un nuevo equipo en Cataluña, la “Asociación de Minusválidos de Barberá del Vallés” (ADB) y otro más en Castellón, pero “Los Informales” de Elche se disuelven, pasando dos de sus miembros a integrarse en el grupo de “Amics de la Boccia”.
La aparición de estos equipos permite tener, suficientes deportistas de hockey en silla de ruedas eléctrica, lo que ha posibilitado la disputa de una serie de torneos autonómicos interautonómicos que están consolidando este deporte en nuestro país.
En febrero de 2010 se creaba un nuevo equipo en Alcobendas (Madrid).
En 2011 se creaba un nuevo equipo en Barcelona: Sant Rafael.

Fuente: Proyecto Equipo de Hockey